El equipo de Lionel Scaloni mostró varios puntos altos, principalmente en aquellos futbolistas que arrastraban molestias físicas, como Emiliano Martínez, Cristian Romero y Lisandro Martínez. Quienes sembraban dudas por llegar un tanto "tocados", demostraron estar intactos y respondieron con solvencia ante la exigencia del debut.
La tranquilidad del 3 a 0 le permitió a Scaloni rotar el banco e incluso dosificar las cargas del propio Messi. Ver al capitán salir reemplazado parece imposible, casi un error de la matrix, pero es una decisión inteligente para cuidar el físico cuando los partidos ya están liquidados.
En definitiva, el estreno fue un show absoluto de Leo. Ojalá este sea el primero de ocho capítulos; eso significaría que Argentina volverá a estar en la gran final de la Copa del Mundo. El primer paso ya está dado.
Ahora se viene Austria en Dallas, la segunda estación en este viaje de la Selección Nacional.