Cómo hacer un abono casero para el malvón o geranio
Para que el malvón luzca lleno de flores durante la primavera, además de recibir luz solar y un riego adecuado, necesita un aporte constante de nutrientes. En ese contexto, existe un abono casero elaborado con cáscaras de papa, azúcar y bicarbonato de sodio, tres ingredientes que pueden aportar beneficios al sustrato cuando se emplean correctamente.
Si bien este abono casero no reemplaza a un fertilizante formulado específicamente para plantas con flor, pueden ayudar a mantener un geranio más vigoroso y con mejores condiciones para florecer.
Las cáscaras de papa aportan potasio y otros minerales esenciales para el desarrollo vegetal. El potasio participa en numerosos procesos de la planta, entre ellos la formación de flores, el fortalecimiento de los tallos y el equilibrio hídrico, por lo que es un nutriente muy valorado en especies ornamentales.
Por su parte, el azúcar no alimenta directamente al malvón, sino que sirve como fuente de energía para los microorganismos beneficiosos presentes en el sustrato. Estos organismos colaboran en la descomposición de la materia orgánica, facilitando que las raíces puedan absorber los nutrientes disponibles con mayor eficiencia.
El tercer ingrediente es el bicarbonato de sodio, el cual ayuda a reducir la aparición de hongos como el oídio, una enfermedad que suele manifestarse como una capa blanca sobre las hojas cuando existe exceso de humedad y poca ventilación.
Para aprovechar estas propiedades, tendrás que incorporar pequeños trozos de cáscara de papa, una pequeña cantidad de azúcar y una pizca de bicarbonato al compost o al sustrato.
La recomendación es emplear este abono casero con moderación, aproximadamente una vez por semana, evitando excesos que puedan alterar el equilibrio del suelo. Además, conviene mantener un buen drenaje en la maceta y ubicar el malvón en un lugar donde reciba varias horas de luz solar al día.






