Carlos Alcaraz se quedó con uno de los partidos más emocionantes de la historia contemporánea del Abierto de Australia. Luego de 5 horas y 27 minutos, el español se impuso a Alexander Zverev por 6-4, 7-6 (5), 6-7 (3), 6-7 (4) y 7-5 y avanzó por primera vez en su carrera a la final del primer Grand Slam del año disputado en Melbourne Park.











