La buena noticia acerca de la lesión es que no se detectó una rotura sino que se trata de una afectación compatible con un desgarro o esguince provocado por un golpe, un giro brusco o una detención repentina, algo frecuente en acciones de alto impacto como la que protagonizó ante el conjunto inglés.
La jugada que derivó en la lesión de Mallía ocurrió a los 74 minutos, cuando el partido estaba 27-16 para Inglaterra. Mallía había ejecutado un gran kick cuando Curry llegó tarde y lo impactó de lleno, en una acción peligrosa que detuvo el desarrollo del encuentro y generó preocupación inmediata en todo el staff argentino. Pese a la dureza del golpe, el forward británico no fue amonestado por el árbitro.