Fue un mediodía, aunque como el estadio es techado parecía de noche, de emociones fuertes y difíciles de olvidar. El 3 a 2 a Egipto quedará para siempre y como una de los grandes momentos de la Selección argentina en los mundiales.
Pase lo que pase en el resto de este Mundial 2026, la euforia y la locura que se vivió durante y después de la remontada quedarán para siempre en la memoria.
Padre e hijo llegaron desde Mendoza a Atlanta: "Valió cada centavo"
"Valió cada centavo, lo que venga a partir de ahora es todo gratis", dijo Pablo, un mendocino que viajó con su hijo Juan Ignacio, de 9 años, llegó directamente a Atlanta. "Cuando llegué de la final de Qatar mi hijo tenía 5 años y me dijo 'Papá, no me dejás nunca más'. Saqué los pasajes un día antes del partido con Cabo Verde y desde ese momento es todo emoción", reveló.
"La idea era quedarnos hasta Kansas y ahora con lo que pasó hoy nos quedaremos hasta donde lleguemos, le meteremos ganas para manejar, porque los vuelos están caros", dijo mientras Juan Ignacio le manda saludos a sus compañeros de la 2017 de Pueblo Nuevo.
Son dos de los miles de argentinos que podrán contar que estuvieron en la cancha el día que la Selección dio vuelta el partido con Egipto.