El 20 de marzo de 1861 a las 20:30 de la noche, el suelo mendocino rugió. Un terremoto de 7.2 grados sacudió a toda Mendoza. Duró bastante tiempo. De los 18.000 habitantes, entre 4.000 y 6.000 personas perdieron la vida. Casi un tercio de la población. Sin embargo, una Virgen brilló entre los escombros y fue la única que quedó en pie.
Hace más de 160 años, un episodio que involucró una catástrofe y la imagen de la Virgen marcó la historia de Mendoza y se convirtió en uno de esos relatos documentados en los que se pone en práctica la típica frase: “creer o reventar”.
El terremoto que devastó Mendoza
El terremoto ocurrido en Mendoza duró entre 30 y 50 segundos, lo suficiente como para que el centro colapsara por completo. La intensidad estimada fue de entre 7 y 7,5 en la escala de Richter, y alcanzó el grado IX en la escala de Mercalli.
En cuestión de segundos, la ciudad quedó reducida a ruinas. Iglesias, hospitales, edificios públicos y viviendas de adobe se derrumbaron. La mayoría de las víctimas murieron aplastadas por los escombros. Las réplicas continuaron durante días, dificultando las tareas de rescate y profundizando la desesperación de los sobrevivientes, algo parecido a lo que ocurre actualmente en Venezuela.
Pero las creencias dicen que algo resurgió entre los escombros y no era nada más ni nada menos que la Virgen.
El día que la Virgen María resistió al terremoto mendocino
En el que el 20 de marzo una imagen de la Virgen resistió de pie frente a la catástrofe. Se trata de la figura de la Virgen de la Merced, ubicada en la vieja construcción de la iglesia que lleva su nombre en Mendoza, situada específicamente entre las calles San Luis, Montecaseros, Córdoba e Ituzaingó.
Desde entonces, la Virgen de la Merced es considerada como “La Virgen del Terremoto”, y esta histórica figura reposa sobre el altar mayor del actual templo, que fue construido en 1909. Así es como la historia de resiliencia de la imagen de la Virgen que soportó en pie e intacta el terremoto se convirtió en un mensaje de esperanza y resistencia para los mendocinos.





