Fiel a su estilo, Chilavert recogió el guante y no tardó en desatar la polémica. "Hay que tener memoria. Si la prostitución llegó al fútbol, está todo perdido", comenzó el ex Vélez.
Luego de sus desafortunadas palabras contra la mencionada mujer, sumó: "Paraguay ganó por la rebeldía de sus jugadores, que recuperaron la identidad del fútbol paraguayo".
Con estas palabras, el exarquero de la Albirroja le quitó todo el crédito de la clasificación frente a la tetracampeona del mundo a Gustavo Alfaro, atribuyéndole la gesta de los 120 minutos de juego y la tanda de penales pura y exclusivamente a la actitud del plantel.
El origen de una guerra que no da tregua
De esta manera se suma un nuevo capítulo a un enfrentamiento que ya no es novedoso. Durante la fase de grupos, Chilavert ya había calificado a Alfaro como "un personaje que no sabe nada de fútbol" y que "lo único que sabe hacer es hablar".
La explosión de Chila se dio como producto de las declaraciones en las que el DT mencionó que las joyas de Turquía, Arda Güler y Kenan Yildiz, cotizaban más que todo el seleccionado paraguayo. En ese entonces llegó a decir que si él estuviera en el plantel "lo agarraba del cogote".
Por su parte, el Profesor intentó bajar los decibeles en la previa de Alemania. El estratega recordó con nostalgia que el propio Chilavert le había dicho años atrás que quería contratarlo para la Selección y lamentó su postura actual: "Me hubiera gustado que en vez de ser un francotirador, me llamara e invitara a compartir sus experiencias mundialistas".
Sin embargo, la tregua parece imposible. Horas antes del partido, Chilavert ya lo había tildado de "filósofo de turno" y, ahora, con el pase a octavos en el bolsillo, prefirió profundizar la grieta en lugar de sumarse a la fiesta nacional.