En el caso de la Albiceleste, si bien logró un arduo triunfo ante Egipto, el puntaje no le alcanzó para mantenerse primera en el ranking FIFA y cayó al segundo lugar. Francia se ubicó como líder entonces luego de vencer a Paraguay en los octavos de final.
Luego de la fase de octavos, el elenco europeo alcanzó los 1925.86 puntos, mientras que la Argentina quedó con 1925.15, a solo unas unidades de distancia.
De esta manera, la Selección argentina salió del lugar que en el ámbito futbolero es conocido como el "maldito" a la hora de disputarse una Copa del Mundo. Esto se debe a que, desde la creación del ranking FIFA en 1992, nunca el líder del escalafón pudo quedarse con el Mundial.