Pese a que otros estadios utilizados en el Mundial 2026 son mucho más modernos y cuentan con techo, entre otras diferencias de infraestructura, la FIFA mantuvo al estadio de Nueva Jersey como sede de la final.
El estadio está ubicado en East Rutherford, Nueva Jersey, a 18 kilómetros de Nueva York, pero la FIFA vende el partido como si fuera en la Gran Manzana.
Messi va por su revancha en el MetLife Stadium
Si Argentina vence a España el 19 de julio, Messi podría cerrar su carrera con otro título mundial en el mismo lugar donde, hace una década, creyó que su historia con la celeste y blanca había terminado.
El primer gran recuerdo del capitán en el MetLife fue el 9 de junio de 2012, en un amistoso frente a Brasil, en donde el rosarino fue la gran figura de la noche con un hat-trick para el triunfo argentino por 4 a 3, en una actuación que todavía permanece entre las mejores de su carrera con la Selección.
Pero cuatro años más tarde llegó la cara opuesta: el 26 de junio de 2016, Argentina empató 0 a 0 con Chile en la final de la Copa América Centenario y perdió 4 a 2 por penales, en donde Messi erró su disparo desde los doce pasos y terminó quebrado en llanto sobre el césped, abrazado al delantero Sergio “Kun” Agüero.
Minutos después, en los pasillos del estadio, sorprendió a todos con una frase que sacudió al fútbol argentino: “Se terminó para mí la Selección. Son cuatro finales, no es para mí. Lo busqué y no se me dio. Creo que sí es una decisión definitiva. Es una tristeza grande lo que nos volvió a pasar. Encima me toca errar el penal a mí”, dijo.
A su vez, el capitán argentino también agregó: “Ya lo intenté mucho, me duele más que a ninguno no poder ser campeón con Argentina”.
La historia, sin embargo, tuvo otro capítulo apenas dos meses después, cuando Messi dio marcha atrás con su decisión, volvió a ponerse la camiseta argentina y marcó el gol del triunfo ante Uruguay en Mendoza por los Eliminatorias Sudamericanas de cara al Mundial de Rusia 2018.
En total, el capitán disputó 4 partidos en el MetLife: dos amistosos ante Estados Unidos (0 a 0 en 2008 y 1 a 1 en 2011), el histórico 4 a 3 frente a Brasil con tres goles suyos en 2012 y la final de la Copa América Centenario de 2016, la noche que marcó un antes y un después en su camino con la Selección.