(Enviado especial) En el fan fest de FIFA con sede en Kansas City hay camisetas de muchas selecciones que disputan la Copa del Mundo. A la cabeza están las de México, Colombia, y por supuesto, Argentina.
(Enviado especial) En el fan fest de FIFA con sede en Kansas City hay camisetas de muchas selecciones que disputan la Copa del Mundo. A la cabeza están las de México, Colombia, y por supuesto, Argentina.
Entre todas ellas se mezclan otras un tango más grandes en su confección, de color rojo y con el número 15 en grande también en el frente. La misma pertenece a Patrick Mahomes, la gran figura deportiva de la ciudad, jugador emblema de los Chiefs de fútbol americano.
Patrick Mahomes es el Lionel Messi de Kansas City. Los nenes lo adoran, los carteles lo exhiben en la ciudad y su figura irrumpe por encima de las atracciones mundialistas. Todos quieren ser él.
Tras un inicio universitario y su elección en el draft, Patrick Mahomes, de 30 años, empezó a escribir su historia en la prestigiosa NFL. Las estadísticas lo enaltecen: 8 temporadas, 4 títulos de conferencia y otros 3 del codiciado Súper Bowl.
Pero las cifras no solo tienen que ver con lo deportivo porque Mahomes acaba de firmar un jugoso e histórico contrato con su club hasta 2033 a cambio de 504 millones de dólares, convirtiéndose en el mejor pago del deporte.
Su figura va más allá de su lugar como mariscal de campo dentro del deporte: las marcas lo ven como un ejemplo a seguir por sus formas. Casado con su novia desde la preparatoria (con la que tiene 3 hijos) es elegido y codiciado por auspiciantes que quieren contar con él para diversas campañas.
¿Lo malo entre tanto bueno? Patrick Mahomes sufrió una grave lesión de ligamento en una de sus rodillas en diciembre que lo marginó el resto de la temporada. Mientras transita su recuperación, su nombre no deja de sonar en cada rincón de Kansas City: en pleno Mundial 2026 es el Messi de la ciudad.