El monstruo FIFA también tiene errores, aunque cueste creer. Esta enormidad de institución tiene algunas aristas llamativas que debería pulir. Por caso, el aire acondicionado. Parece una tontera, pero no.
El monstruo FIFA también tiene errores, aunque cueste creer. Esta enormidad de institución tiene algunas aristas llamativas que debería pulir. Por caso, el aire acondicionado. Parece una tontera, pero no.
El aire acondicionado, al menos en lo que a FIFA respecta, está en modo iceberg. En el centro de prensa, los colectivos oficiales y los ingresos al estadio, todo a temperatura bajo cero. De hecho, varios colegas ya sintieron el cimbronazo y están pagando las consecuencias, resfríos mediante.
La alta temperatuta y el exagerado porcentaje de humedad de Kansas City marcan un contraste feroz. El tema es que en la vorágine del trabajo, uno entra y sale de esos recintos, combinando un cambio de temperatura explosivo.
No hay grises. Es más, el propio Lionel Scaloni lo marcó en plena conferencia antes del debut, cuando decidieron apagar el aire porque interfería en los equipos de transmisión presentes y la carpa de prensa se volvió una caldera.
Con la tecnología de estos tiempos, no costaría mucho regular el sistema de refrigeración y hacerlo intermedio. Vale una aclaración: esto ha sido en Kansas, nuestra primera parada.
Veremos cómo siguen Los Fundamentalistas del aire acondicionado en Dallas la próxima escala de este viaje.