Tal como pasó en Kansas City, Dallas y Miami, Atlanta fue invadida por cientos de hinchas argentinos, y por supuesto mendocinos, que se reunieron para el tradicional banderazo previo a cada partido de la Selección nacional en este Mundial 2026.
Tal como pasó en Kansas City, Dallas y Miami, Atlanta fue invadida por los hinchas argentinos, y mendocinos, para el tradicional banderazo previo a cada partido de la Selección en el Mundial 2026.
Tal como pasó en Kansas City, Dallas y Miami, Atlanta fue invadida por cientos de hinchas argentinos, y por supuesto mendocinos, que se reunieron para el tradicional banderazo previo a cada partido de la Selección nacional en este Mundial 2026.
Pese a que hubo vuelos cancelados desde Miami, los fanáticos llegaron a la ciudad donde este martes al mediodía (las 13 en Argentina) se jugará el cruce de octavos de final ante Argentina y Egipto.
En medio de un ambiente festivo apareció una familia mendocina que viajó más de 1.000 kilómetros desde Miami en auto para acompañar al equipo, pero de todas maneras promete seguir al equipo hasta la final en Nueva York.
Los cantos, las banderas, las camisetas, el asado, el fernet y todo el folklore habitual dijeron presente una vez más para darle su aliento a Lionel Messi y sus compañeros. Por supuesto no faltan los problemas con las entradas y varios hinchas tuvieron dificultades con la página de la FIFA, aunque lograron conseguir sus tickets a último momento.
El epicentro de la pasión albiceleste estuvo en el Piedmont Park (especialmente el Active Oval) donde unas 5.000 personas se reunieron desde las 17 hasta el atardecer para demostrar una vez más que los hinchas argentinos están entre los más numerosos y apasionados del Mundial 2026.
Las autoridades locales estiman que en el partido que se jugará bajo el techo del imponente Mercedes Benz Stadium habrá cerca de 45.000 argentinos llegados desde el país, desde Miami, donde la Selección jugó el viernes, o desde otras ciudades de Estados Unidos.
La fiesta, custodiada por la policía local, fue una nueva muestra de la pasión inagotable de los hinchas y de la ilusión que ha generado esta Selección argentina que ganó todo en los últimos años.
Mario Mansilla es de La Paz, vive en Atlanta y se reencontró con uno de los enviados de Grupo América después de 30 años.
Radicado en Estados Unidos desde hace más de 28 años, destacó que Atlanta es una ciudad en constante crecimiento y no deja de sorprenderse por la enorme cantidad de argentinos que han llegado para seguir a la Selección.