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Lionel Scaloni es el gran responsable de conseguir la tercera Copa del Mundo para la Selección argentina.
Así fue la "peor charla técnica del mundo" con la que la Selección argentina conquistó Qatar 2022
Dibu Martínez, Lionel Messi, Rodrigo De Paul y Walter Samuel fueron los protagonistas de un relato que hasta ahora no había visto la luz. Los tres jugadores de la Albiceleste y el miembro del cuerpo técnico fueron los encargados de contar con humor cómo se vivieron esos momentos culmines.
El arquero comenzó la anécdota explicando que Lionel Scaloni después de dar algunas indicaciones sobre cómo debían encarar el partido y tras decirle a Ángel Di María que le "iba a hacer un quilombo tremendo" intentó continuar con la charla, pero se quebró en llanto.
Messi se sumó para agregar: "Cuando va a hablar medio que 'no puedo, no puedo. Pablo, hablá vos'"; el mensaje estaba dedicado a Pablo Aimar, quien rápidamente dijo: "Yo tampoco, yo tampoco", lo que hizo sonreír en el audiovisual al capitán de la Selección argentina.
Para continuar la historia apareció Rodrigo De Paul quien manifestó que le indicaron a Walter Samuel que dijera algo, pero también se negó. El propio defensor continuó el relato: "Nosotros a veces lo cargamos: 'Uh, ahora viene La Llorona' y esta vez vino, pero vino a todos".
Después fue el turno de Matías Manna, el videoanalista del combinado nacional, quien solo alcanzó a manifestar: "Bueno, debemos estar todos orgullosos". Fue así que Walter Samuel concluyó entre risas: "Creo que fue la peor charla técnica del mundo".
Cuerpo técnico Selección argentina
El técnico de la Selección argentina va por la cuarta.
El técnico de la Selección argentina: un hombre sensible
Lionel Scaloni ha demostrado que el liderazgo en el fútbol de élite no está peleado con la vulnerabilidad. Detrás del estratega metódico que llevó a la Selección Argentina a lo más alto, habita un hombre de una sensibilidad a flor de piel.
Lejos de la rigidez o la distancia que solía caracterizar a los directores técnicos de antaño, Scaloni ha hecho de la empatía su bandera, conectando con sus jugadores y con la gente desde la honestidad emocional más pura, sin ningún temor a mostrarse tal cual es ante las cámaras.
Esta sensibilidad se manifiesta de forma recurrente en sus lágrimas, un rasgo que se ha vuelto un sello de identidad en los momentos cumbre de su ciclo. Ya sea al recordar con voz quebrada el esfuerzo de sus padres en Pujato, o en el abrazo e infinito con Lionel Messi tras tocar el cielo con las manos, el DT argentino procesa la presión extrema a través de la autenticidad y el llanto liberador.
No se trata de debilidad, sino de una profunda humanidad: Scaloni siente el fútbol como lo vive el hincha, asumiendo el rol de un líder contenedor que prefiere proteger a sus dirigidos antes que ponerse por encima de ellos.
A pocos días del Mundial nos volvemos a ilusionar, a emocionar, a soñar con que la cuarta Copa del Mundo se quede en casa.