Durante el segundo tramo, el combinado europeo dispuso de su primer córner corto a los cuatro minutos, pero la zaga argentina contuvo la amenaza.
El quiebre llegó en el tercer cuarto: tras un aviso previo, Facundo Zárate envió una asistencia a los 10 minutos para que el cordobés Domene desviara la bocha e hiciera estallar el 1-0 parcial.
En el capítulo final, la búsqueda de Países Bajos dio frutos con un certero disparo de córner corto ejecutado por Floris Middendorp que significó el 1-1.
Lejos de sentir el golpe, Los Leones encontraron su premio al empuje cuando Matías Rey - quien disputó su sexto Mundial - capturó un despeje tras una jugada fija y sacó un remate que decretó el 2-1 definitivo.
La resistencia de la zaga en los segundos finales contuvo las últimas arremetidas europeas para sellar el festejo.
Los Leones son de bronce.
Antecedentes históricos y el camino estadístico hacia el podio ecuménico
Este logro evoca de manera directa la hazaña concretada en La Haya 2014, cuando el representativo nacional cayó 5-1 en semifinales frente al campeón Australia para luego derrotar 2-0 a Inglaterra y colgarse el bronce.
Aquel podio funcionó como el gran antecedente de lo que terminaría siendo la mayor conquista histórica del hockey masculino: la medalla de oro obtenida bajo el mando del Chapa Retegui en los Juegos Olímpicos de Río 2016.
Para esta edición mundialista, el combinado argentino arribó posicionado en el séptimo escalón del ranking global y tras ocupar el quinto lugar en la FIH Hockey Pro League 2025/26, torneo en el que cosechó festejos de jerarquía ante Países Bajos, Australia, Pakistán e India.
Asimismo, el boleto al certamen ecuménico se consiguió al coronarse campeones en la Copa Panamericana de Montevideo 2025, donde ganaron sus cinco cotejos con un registro de 47 tantos a favor y únicamente uno en contra.