En sintonía con su descargo, el mediocampista ponderó el vínculo que mantiene con el hoy máximo dirigente Xeneize: “De mi lado estoy tranquilo, hago mi trabajo de la mejor manera y tengo una relación con Román espectacular, desde que soy chico. Lamentablemente es parte de esto".
Paredes y el plantel de Boca, indignados con el arbitraje
El enojo de Leandro Paredes y el plantel de Boca se desató en los segundos de adición del encuentro ante Cruzeiro, cuando todos, incluido el director técnico Claudio Úbeda, arrinconaron a la terna arbitral para exigir la sanción de una supuesta infracción dentro del área rival.
La decisión de Valenzuela de decretar el final sin revisar la maniobra en el VAR desató la furia de Paredes, quien le gritó al réferi en el campo de juego que "no tenía vergüenza".
Minutos más tarde, ya con mayor serenidad durante el diálogo con la transmisión oficial, el mediocampista analizó la controvertida jugada que privó al local de los tres puntos: “Es raro porque la jugada de ellos fue mano. La última para mí es mano. Es raro”.
A pesar del trago amargo por las decisiones de los árbitros y el flojo presente en el certamen, el volante prefirió apelar al optimismo de cara a la definición del Grupo D de la Copa Libertadores, donde el equipo aún depende de sí mismo para pasar a octavos de final. “Dependemos de nosotros, eso es lo bueno. Hay que transmitir tranquilidad. Jugamos de local y con nuestra gente”, concluyó.