Hay inventos que pasan desapercibidos, pero que cambian la vida de las personas porque cuidan su bolsillo y son muy innovadores. De hecho, hace un tiempo surgió un invento que transformó la forma en que se converva los alimentos y que probablemente, en unos años destierre a la heladera.
Se trata de una solución que no ocupa lugar dentro de la casa porque es subterránea, va en el jardín y está inspirada en antiguas bodegas de conservación. Con un enfoque sostenible y gran almacenamiento, este invento promete un antes y un después para conservar cualquier tipo de alimentos.
El invento que promete una nueva forma de enfriar alimentos sin energía eléctrica conserva vino, queso o fruta
Este innovador objeto se llama Groundfridge y en Europa es una tendencia total. Gracias a este invento, ahora es posible ir a tu jardín, abrir una puerta que se amolda a la estética, bajar escalones y estar en una cámara de frío escondida bajo tierra. Sin dudas, se trata de un sistema futurista que promete conservar los alimentos, vinos y quesos utilizando la temperatura natural del suelo y evitar algo que hasta entonces, se creía inevitable: no gastar de más en facturas de electricidad cada vez más caras.
El Groundfridge es un tipo de bodega o despensa subterránea prefabricada, creada para almacenar alimentos a una temperatura fresca y estable. Es decir, aparenta ser una bodega naturalmente atemperada para guardar comida y algo de vino. Dos productos esenciales en cualquier casa, para disfrutar o simplemente conservar.
Su estructura es lo suficientemente grande como para ser una despensa subterránea que conserve gran parte de los alimentos que se consumen en un hogar. Su capacidad como bodega es quivalente a 20 heladeras y es un invento ideal para las familias numerosas que producen sus alimentos.
Cómo funciona la heladera subterránea
En este invento, la tierra cumple un rol vital porque es un aislante térmico natural. Aquí donde al aire calienta enfría rápidamente, dentro de esa "bodega" el piso mantiene la temperatura estable.
Su modelo esférico se cubre con la misma tierra formando una capa aislante que ayuda a mantener la temperatura interna casi sin variaciones, eso hace que se almacene frutas, verduras, vinos, quesos y otros productos que necesitan frescura, pero no necesariamente congelación.
Sin embargo, lejos de ser una heladera milagrosa, puede ser una arma poderosa contra el desperdicio de alimentos y el consumo excesivo de energía.





