En el paisaje de la llanura de Xiangkhoang hay desparramadas miles de vasijas de piedra gigantes. Durante años, la presencia de millones de bombas sin detonar de la década de 1960 impidió el avance de las investigaciones en la zona.
Arqueólogos abrieron una vasija antigua y el descubrimiento los dejó sin aliento
Un enorme misterio arqueológico en el centro de Laos comenzó a resolverse tras el hallazgo de restos humanos en una gran pieza prehistórica
Sin embargo, un reciente descubrimiento arqueológico arrojó luz sobre el verdadero propósito de estos monumentos, cuyo origen estuvo oculto por mucho tiempo. El hallazgo ocurrió luego de tres temporadas de trabajos minuciosos realizados entre los años 2022 y 2024.
Los arqueólogos trabajaron sobre una estructura de conglomerado muy deteriorada que estaba parcialmente enterrada en el suelo. El monumento, conocido como "Jar 1" en el Sitio 75 de la llanura, presentaba paredes dañadas por el paso de las estaciones.
En la base de este contenedor, el equipo detectó una gran acumulación de huesos humanos. Los análisis determinaron que los restos pertenecían a unas treinta y siete personas. Las pruebas de radiocarbono indicaron que los entierros sucedieron de forma sucesiva entre los años 890 y 1160 de nuestra era.
Un descubrimiento rodeado de misterio
El análisis de la acumulación ósea sugirió que el sitio funcionó como un espacio para ceremonias ancestrales extendidas en el tiempo. La cantidad de individuos depositados en un lapso de doscientos setenta años demostró que las estructuras pertenecían a grupos familiares o clanes extensos.
La arqueología vincula estas piezas con prácticas funerarias que caracterizaron a la región en el pasado. Nicholas Skopal, miembro de la Universidad James Cook, explicó que estos monumentos "probablemente sirvieron como lugares donde se realizaban ritos ancestrales a lo largo de generaciones".
El estudio determinó que el depósito correspondía a entierros secundarios. Los cuerpos atravesaban una descomposición inicial en otros sectores antes del traslado de los restos a los recipientes mayores. La posterior ausencia de esqueletos en vasijas vecinas plantea la posibilidad de mudanzas rituales definitivas hacia un tercer destino.
Vínculos comerciales
En el interior de la estructura también aparecieron objetos de valor que acompañaban a los muertos. Los investigadores recuperaron una veintena cuentas de vidrio, fragmentos de cerámica, cinco losas de piedra, un cuchillo de hierro y una campana pequeña. Estos elementos funcionaban como ofrendas tradicionales de la época. Varias de las piezas de cerámica se unieron como un rompecabezas para recrear una olla redonda.
La composición material de las cuentas de vidrio mostró conexiones inesperadas para la comunidad científica. Los componentes provenían del sur de la India y de Mesopotamia, lo que evidenció redes de intercambio a larga distancia.
Skopal destacó la importancia del descubrimiento y señaló que "la conservación encontrada aquí ofrece una ventana excepcional a las prácticas mortuorias del pasado". El equipo ahora analiza los restos para determinar el parentesco entre los individuos enterrados.





