Pasaron más de cien años desde el descubrimiento de la tumba del joven rey. Ahora, los fragmentos de barro originales que cerraban las cámaras funerarias están expuestos al público.
Por primera vez, exponen en un museo un descubrimiento ligado a Tutankamón
Un descubrimiento realizado en la tumba del faraón están en exhibición en Luxor, Egipto, tras un largo proceso de restauración por parte de expertos
Las piezas sufrieron daños en la excavación de 1922. El arqueólogo británico Howard Carter rompió estos elementos y guardó los restos en cajas de madera. Los trozos quedaron guardados sin registros detallados durante décadas.
Un equipo de expertos egipcios empezó un proyecto científico en 2025. El trabajo incluyó la fotografía, el catálogo y el estudio de los materiales de los fragmentos. Los especialistas unieron las piezas de forma manual y digital para recrear la forma del descubrimiento original.
Un descubrimiento histórico en Luxor
El público puede ver estos elementos históricos en el museo de la ciudad de Luxor. Las piezas muestran impresiones oficiales vinculadas a los rituales funerarios de la dinastía XVIII. La supervivencia de estos restos aporta datos valiosos sobre las tradiciones de la época.
Los sellos contienen una mezcla local de calcita, arcilla, arena, fibras vegetales y yeso. Este material era conocido en la antigua Tebas como Habiya. Los investigadores consideran que la composición es única, ya que no existen ejemplos similares en otras tumbas reales de Egipto.
La mayoría de los tesoros de Tutankamón se trasladaron al Gran Museo Egipcio. Por esta razón, los sellos de barro son los únicos restos estructurales que quedan de la tumba original en la región.






