La secuencia sorprendió a propios y extraños. Mientras los futbolistas realizaban los trabajos tácticos de cara a su próximo compromiso en la Primera Nacional, el cortejo fúnebre irrumpió en las instalaciones del estadio Nuevo Francisco Urbano.
El velorio obligó a pausar el entrenamiento del plantel.
Cientos de hinchas, acompañados por referentes de distintas agrupaciones, ingresaron el ataúd hasta el medio de la popular local para realizar este velorio.
Ante la magnitud de la multitud y el despliegue de banderas, bombos y cánticos, el cuerpo técnico no tuvo más opción que interrumpir la práctica.
Durante más de una hora, la tribuna se transformó en el escenario de un velorio multitudinario a cielo abierto, donde se mezclaron el dolor popular, la devoción por los colores y el halo de controversia que siempre rodea a estos personajes del ambiente futbolero.
El "Gordo Cadena" acusado de asesinato
En su prontuario, hay que decir que Zurita algunas noches en prisión por una causa de robo automotor pero logró eludir a la Justicia en la causa más importante en la que se lo investigó: el crimen del hincha Daniel García durante la Copa América 1995 en Uruguay.
Todo sucedió el 11 de julio en Paysandú. Aquella noche la Selección enfrentaba a Chile y había barras de todos los clubes acompañando al equipo de Daniel Passarella y, tras la goleada por 4-0, se desató una batalla campal.
Los barras de Platense y Defensores que habían ido juntos en dos camionetas se dirigieron hacia el estacionamiento que estaba a 200 metros. Allí los divisaron los de Morón y Tigre y los atacaron con cadenas, manoplas y armas blancas, y un joven de apenas 19 años, hincha de Boca pero amigo de varios de Platense, recibió dos puñaladas mortales.
Pese a que Zurita fue el principal acusado, la causa terminó completamente archivada y quedó impune.