Que el fútbol marca el pulso de la escena deportiva mundial es una obviedad que no hace falta aclarar. Todos lo somos, o en realidad, casi todos lo somos, más en países futboleros como el nuestro.
Disciplinas invisibles lograron en este último mes títulos enormes. De campeonatos del mundo a conquistas continentales y premios individuales.
Que el fútbol marca el pulso de la escena deportiva mundial es una obviedad que no hace falta aclarar. Todos lo somos, o en realidad, casi todos lo somos, más en países futboleros como el nuestro.
Pero cada tanto, poner en valor a otras disciplinas que logran gestas en lo suyo no viene mal. En realidad, debería ser cotidiano pero los medios de comunicación pecamos en mirar siempre para el mismo lado.
Nuestro país tuvo en el último mes logros enormes en varios deportes más pequeños en su magnitud, no por eso menos importantes. Hubo títulos ecuménicos, logros continentales y premios individuales que merecen su espacio.
Arrancando por lo más taquillero, el hockey sobre césped coronó en su gala de mejores del año a cuatro compatriotas: Sofia Cairó (mejor jugadora del mundo), Tomás Dómene (mejor jugador masculino), Cristina Cosentino (mejor arquera) y Lara Casas (mejor junior femenino).
El póker fue galardonado en los FIH Awards, algo así como el Balón de Oro del hockey sobre césped, poniéndole la frutilla a una temporada fantástica que tuvo, ni más ni menos, que el primer lugar en el Mundial para Las Leonas.
Pero no es lo único para el hockey: la Selección argentina fue subcampeona masculina y femenina sobre patines y logró un inédito cuarto lugar en el Hockey en línea femenino Junior en la reciente cita de los World Skate Games disputada en Paraguay.
Pero los laureles siguieron en aumento en la pasada semana porque nuestro país fue campeón del mundo tanto individual (María José Vargas) como por equipos femenino de Raquetból en Chile, terminó segunda en el medallero del Mundial de pelota de Buenos Aires (5 oros y 3 bronces) además de ocupar el 5to lugar en el Mundial de canotaje en Gualeguaychú (4 platas y 4 bronces).
La vitrina no queda ahí porque a esas repisas hay que sumarle los títulos por equipos panamericanos para el pádel (con los mendocinos Buenanueva y Sánchez) en Asunción y en tenis de mesa masculino (con nuestros Santiago Lorenzo y Francisco Sanchi).
Por eso, valga el reconocimiento para estos monstruos del deporte que compiten a sol y sombra contra la corriente, poniendo plata de sus bolsillos, peleando por subsidios y consiguiendo apoyo privado para decir presente en cuanta competencia aparezca en el mapa.