Ambos planteles ya se habían cruzado en la fase de grupos, donde el conjunto uruguayo se impuso por 1 a 0. Ya en el duelo decisivo, los capitanes de ambos equipos fueron expulsados tras una dura infracción que derivó en agresiones mutuas, un incidente que caldeó prematuramente los ánimos.
Sin poder quebrar la paridad, el encuentro concluyó 1 a 1 y el título debió definirse desde los doce pasos. En la tanda de penales, el número 9 de Rampla malogró su remate y, mientras se lamentaba, fue embestido desde atrás por un rival.
La provocación desató una batalla campal con golpes de puño, patadas y muletazos, en medio de escenas que generaron una profunda indignación.
Los Teros ganaron la final en los penales.
La campaña de Los Teros
En el primer partido, el conjunto cordobés se impuso a Real Voluntad de Mar del Plata por 3 a 1; no obstante, en la segunda fecha cayó ante Rampla Juniors de Uruguay por 1 a 0.
De igual manera, esos resultados le alcanzaron para clasificar al partido decisivo y dirimir el título frente al conjunto oriental. Luego de los penales, Los Teros se consagraron campeones y, desde Ucacha - localidad sede del equipo -, destacaron que serán parte de la próxima Copa Libertadores, un logro que ratifica su protagonismo tanto a nivel nacional como internacional.
Por su lado, desde Ramplas realizaron un comunicado donde pusieron un énfasis especial en el dolor moral que provocó el desenlace, contrastándolo con el sacrificio económico que implicó presentarse en Buenos Aires. Para costear los pasajes y el alojamiento, el plantel debió trabajar durante meses organizando rifas y gestionando aportes solidarios que hicieran posible el viaje.
"Nosotros no viajamos a Argentina a pelear, viajamos a jugar al fútbol", sentenciaron los representantes de la delegación charrúa, exigiendo medidas disciplinarias y reivindicando el espíritu de respeto, superación y juego limpio que debe regir en el fútbol adaptado.