Los hinchas argentinos tendrán que tener cuidado con las imposiciones de la FIFA.
¿Qué dice el reglamento de la FIFA?
Con el fin de mitigar cualquier expresión de índole geopolítica dentro de los recintos, el comité organizador de la FIFA redactó el denominado Código de Conducta de Estadio donde especifica de manera clara las restricciones vigentes respecto a los elementos y mensajes que la parcialidad intente ingresar a las gradas durante el desarrollo del torneo.
La reglamentación de la entidad prohíbe terminantemente cualquier manifestación que pueda interpretarse como un agravio o reclamo contra otra de las naciones competidoras. El texto del estatuto veda el acceso de "Cualquier material, incluyendo pero no limitado a pancartas, banderas, volantes, prendas de vestir y otros artículos relacionados, que sean de naturaleza política, ofensiva y/o discriminatoria, que contengan palabras, símbolos o cualquier otro atributo dirigido a la discriminación de cualquier tipo contra un país…".
La rigidez de los inspectores en los ingresos al estadio de Atlanta podría transformar la previa de la semifinal en un foco de discusión constante entre los encargados de seguridad y la parcialidad albiceleste.
La FIFA incautó un bombo de Malvinas
Un reflejo claro de la severidad con la que se aplican estas directivas es el caso de Tato, un reconocido hincha argentino que ha viajado a todas las Copas del Mundo desde Sudáfrica 2010 portando un tradicional bombo con la silueta de los territorios insulares y la leyenda de soberanía patria.
El bombo fue incautado por la policía por orden de la FIFA.
Durante el debut mundialista ante Argelia el simpatizante logró ingresar su instrumento a pesar de recibir una objeción de la FIFA, pero la situación cambió drásticamente en el siguiente juego.
Para el segundo partido del seleccionado ante Austria las autoridades en los accesos le negaron formalmente el ingreso de su principal elemento de animación. Ante la persistencia del aficionado por entrar al estadio con su pertenencia a pesar de la prohibición explícita de los organizadores, la Policía de Dallas procedió a confiscarle temporalmente el bombo, el cual le fue restituido a su dueño con posterioridad.