Ser campeón del segundo torneo del año garantiza automáticamente un lugar en la fase de grupos de la próxima Copa Libertadores, como establece el reglamento de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA).
El equipo de Miguel Ángel Russo deberá, por tanto, mejorar su desempeño inmediato y sostener la regularidad a lo largo del certamen, algo que no sucedió desde su llegada, ya que alcanzó la racha negativa más larga del club, en no poder conseguir victorias.
La tabla anual, el otro camino posible
La segunda opción está en la tabla anual, que combina los puntos obtenidos en la Liga Profesional a lo largo del año, incluyendo Apertura y Clausura. En este momento, Boca se encuentra en el tercer lugar con 35 unidades, por detrás de Rosario Central y River Plate.
Los dos primeros de esa clasificación acceden directamente a la fase de grupos de la Libertadores, mientras que el tercero obtiene un cupo para la fase preliminar.
En caso de que alguno de esos clubes logre otro título relevante, como la Copa Argentina o un torneo internacional, el cupo podría trasladarse al siguiente equipo de la tabla.
El escenario, sin embargo, es ajustado, ya que Argentinos Juniors, Racing y San Lorenzo lo siguen de cerca con 34 y 31 puntos, respectivamente, mientras que Independiente, Tigre e Independiente Rivadavia también están en la pelea.
Cuánto le queda a Boca para conseguir la clasificación a la Copa Libertadores 2026
A Boca le quedan 14 partidos de fase regular en el Clausura para sostenerse en zona de clasificación y, en lo posible, escalar posiciones.
Los cruces de playoffs del Clausura no suman para la tabla anual, por lo que cada punto en esta etapa será determinante.
Con la Libertadores como máxima obsesión institucional, Boca no puede permitirse una tercera ausencia consecutiva. Más allá de los movimientos dirigenciales o los cambios de ciclo futbolístico, el equipo se juega gran parte de su 2026 en los próximos tres meses.