La Organización Meteorológica Mundial (OMM) confirmó este martes que existe 80% de probabilidad de que el fenómeno meteorológico de El Niño se consolide formalmente entre junio y agosto, extendiéndose su influencia global al menos hasta noviembre de este año. La entidad advirtió sobre el impacto directo en el Hemisferio Sur.
El Niño y las proyecciones globales
De acuerdo con el informe oficial presentado por la entidad en Ginebra, las mediciones satelitales revelan temperaturas de la superficie marina en el océano Pacífico ecuatorial que ya se ubican en los umbrales de desarrollo de El Niño, consolidando el fin de la fase neutra previa.
La secretaria general de la institución internacional, Celeste Saulo, precisó que El Niño actúa de forma paralela a los patrones de calentamiento global subyacentes, lo que incrementa la probabilidad de que se registren temperaturas máximas excepcionales
Las proyecciones estadísticas señalan que las probabilidades de que este patrón climático continúe activo se elevan al 90% a partir de septiembre. Los especialistas indicaron que el fenómeno se asocia habitualmente a un incremento generalizado de las temperaturas medias del planeta y a una mayor frecuencia de eventos extremos en diversas áreas geográficas. El seguimiento constante de los centros científicos internacionales permitirá actualizar las alertas de manera permanente durante los próximos meses.
Repercusiones climáticas de El Niño en Sudamérica
A diferencia del impacto inmediato que tendrá en el periodo estival del norte, los efectos de El Niño en el hemisferio sur comenzarán a manifestarse progresivamente durante los meses de invierno y primavera. Las agencias técnicas explicaron que este proceso de acoplamiento entre el océano y la atmósfera altera sustancialmente la circulación de los vientos y la distribución de la humedad en Sudamérica.
Para la porción meridional del continente, los modelos científicos asocian históricamente este calentamiento del Pacífico central con un incremento de las precipitaciones en las cuencas de los ríos Paraná y Uruguay hacia el tramo final del año. Los informes de los organismos técnicos señalan que, tras períodos prolongados de bajantes fluviales severas, las agencias gubernamentales deben monitorear posibles crecidas generalizadas en los sistemas hídricos de la región platense. De igual manera, se esperan modificaciones en los regímenes de alta montaña que podrían alterar las condiciones de transitabilidad en los pasos cordilleranos hacia el oeste.
Consecuencias geográficas de El Niño
La distribución de los impactos meteorológicos derivados de El Niño no es uniforme en el mapa internacional. Mientras el sector oriental de América del Sur experimenta una tendencia hacia la abundancia de lluvias, las zonas septentrionales del continente y amplios territorios de América Central afrontan perspectivas de sequías severas y reducción de los caudales de agua disponibles.
En el resto del hemisferio sur, las autoridades meteorológicas de Australia e Indonesia emitieron advertencias ante el riesgo elevado de sequías prolongadas y olas de calor extremas durante su próximo ciclo estacional. Los analistas de la ONU remarcaron que el fenómeno también favorece una mayor actividad ciclónica en el Pacífico central, intensificando considerablemente las tormentas tropicales en las áreas marítimas adyacentes.
Respuestas institucionales ante el fenómeno de El Niño
La dirección de la agencia del clima de la ONU enfatizó la importancia de la inversión en sistemas de alertas tempranas para proteger los medios de vida de las poblaciones vulnerables. El conocimiento científico acumulado sobre El Niño permite actualmente una planificación logística coordinada con los gobiernos locales y los sectores económicos sensibles, tales como la agricultura y el suministro energético.
La vigilancia de las condiciones meteorológicas continuará de manera ininterrumpida por parte de las estaciones de monitoreo distribuidas globalmente. Los especialistas concluyeron que la consolidación de El Niño actúa de forma paralela a los patrones de calentamiento global subyacentes, lo que incrementa la probabilidad de que se registren temperaturas máximas excepcionales en amplios territorios del planeta durante los próximos meses. Las autoridades instaron a mantener activos los protocolos de contingencia ambiental de forma preventiva.





