En su charle con Ge Globo, manifestó: "Mi generación tenía más hambre de ganar. Si entienden que este hambre de ganar es importante tal vez ganen".
"Veo a estos atletas jugando mucho más para sus clubes que para la Selección. No sé si quitan el pie, pero la entrega es diferente. En mi época jugábamos en ambos, eso también es una diferencia", completó.
Campeón con Brasil del Mundial de Estados Unidos 1994, las Copas Américas de Brasil 1989 y Bolivia 1997, y de la Copa Confederaciones 1997, Romario se refirió a lo que significó para él vestir la Verdeamarelha: "La Selección es muy diferente a todo el resto. Estoy muy contento con los partidos que jugué y, principalmente, con los títulos. La Selección marcó mi carrera, siempre he dado la vida por ella".
Para finalizar, el crack del seleccionado brasilero reveló cómo convivió con el retiro en sus primeros años: "La condición física para jugar es muy importante y poco a poco la fui perdiendo. Entendí que ese era el momento ideal, por muy difícil y duro que fuese", dijo. "Después de parar, en los primeros meses, quizás incluso en el primer año, siempre está esa sensación de mirar atrás y pensar que podría haber jugado un poco más".