Boca recibirá este jueves a la Universidad Católica de Chile, en el cierre de la fase de grupos de la Copa Libertadores, y sus hinchas estarán con la calculadora ya que el Xeneize está en una situación muy delicada.
Boca recibirá este jueves a la Universidad Católica de Chile, en el cierre de la fase de grupos de la Copa Libertadores, y sus hinchas estarán con la calculadora
Boca recibirá este jueves a la Universidad Católica de Chile, en el cierre de la fase de grupos de la Copa Libertadores, y sus hinchas estarán con la calculadora ya que el Xeneize está en una situación muy delicada.
Los dirigidos por Claudio Úbeda llegan a este encuentro en la tercera posición del Grupo D con solo 7 puntos, por lo que de mantener esta posición caerían a los playoffs de la Copa Sudamericana. El equipo chileno, por su parte, lidera con 10 puntos, aunque una derrota lo complicaría seriamente.
En este contexto, el único resultado que le sirve a Boca para clasificar es ganar, ya que en caso de empatar solo podría igualar en puntos a Cruzeiro de Brasil, que está segundo con 8 unidades, aunque los brasileños avanzarían por el criterio de desempate olímpico en el que se toman en cuenta los resultados entre ambos equipos.
De esta manera, si Boca gana se aseguraría la clasificación a los octavos de final del torneo de clubes más importante de América y solo tendría que esperar por el resultado entre Cruzeiro y Barcelona de Ecuador para definir si avanza primero o segundo.
Si Boca gana y Cruzeiro no suma de a 3, el Xeneize finalizará en la primera posición. Sin embargo, hay que tener en cuenta que los brasileños jugarán en condición de local ante un rival que no tiene chances ni siquiera de terminar tercero para ir a los playoffs de la Copa Sudamericana, por lo que son grandes candidatos a quedarse con la victoria.
En caso de igualdad de puntos Boca perdería con Cruzeiro y superaría a la Católica. Ya no puede haber un triple empate.