Sacrificio familiar y el salto a Buenos Aires
Mesa dedicó este logro al apoyo incondicional de su entorno desde sus comienzos en la equitación: "Son muchos años de sacrificio de mi familia, que la verdad desde chiquito siempre con los caballos, mi papá, mi mamá... creo que se ve un poco reflejado en esta medalla".
Asimismo, recordó la compleja decisión de dejar su provincia para afianzarse en el máximo nivel competitivo: "Me tuve que ir a Buenos Aires para elevar el nivel porque las exigencias son diferentes; en Mendoza lo que se salta más alto es 1,30 o 1,35 metros, y para participar a este nivel necesitás más roce de 1,50 o 1,60 metros".
Reflexionando sobre ese giro en su carrera, afirmó: "Fue una decisión difícil en su momento, pero los sueños hay que perseguirlos, así que fui atrás de ellos".
Un año consagratorio y el reconocimiento a su caballo
Esta medalla corona la que el propio atleta considera la mejor temporada de su carrera deportiva, en la que obtuvo victorias en certámenes de jerarquía internacional: "Personalmente creo que es mi mejor año deportivamente, ha sido increíble. Gané dos o tres de los principales Grandes Premios de Argentina, más la World Cup en el Sol de Mayo y el Gran Premio Sol de Mayo, y creo que esta medalla es una caricia a todo eso".
Finalmente, Mesa puso en valor el vínculo indispensable con su caballo: "Tengo un caballo que es sensacional; si bien muchos dicen que es difícil y que tiene mucho carácter, yo soy un agradecido de por vida de él porque fue el caballo que me hizo ganar muchas cosas. Sin los caballos, sinceramente no seríamos nada".