Este cruce de calles, ligado para siempre a la mística del hogar de Diego Armando Maradona, volvió a convertirse en el escenario ideal para congregar a quienes buscan evocar la mística del astro antes de un partido decisivo.
La esquina de Diego Maradona volvió a ser un punto de encuentro.
Convertido temporalmente en un santuario urbano, el lugar fue decorado por un grupo de hinchas con una conmovedora ofrenda de velas encendidas, retratos del 10 y una bandera con la leyenda "Las Malvinas son Argentinas", entrelazando el sentimiento futbolero con una causa nacional que excede los límites de la cancha.
Hinchas contaron que antes de cada partido le dejan una rosa a Diego Maradona.
Reunirse en este punto geográfico tan representativo representa, en última instancia, un intento por reavivar la mística de aquel inolvidable enfrentamiento en el Mundial de México 1986 donde el ídolo inmortalizó la "Mano de Dios” y el "Gol del Siglo".
La placa que colocaron en homenaje a Diego Maradona.
La esquina cambió de nombre de Segurola y Habana a Diego y Maradona
La mítica esquina de Villa Devoto dejó atrás su fisonomía tradicional para rendirle tributo eterno al 10. Días después del fallecimiento de Diego Maradona en noviembre de 2020, un hincha intervino los carteles tradicionales con calcomanías para rebautizar el cruce de calles con el nombre del astro.
Si bien los vecinos gestionaron un permiso especial ante la Comuna 10 (compuesta por los barrios Villa Real, Monte Castro, Versalles, Floresta, Vélez Sarsfield y Villa Luro), para que la intersección pudiera recibir un nuevo nombre, el reconocimiento institucional llegó por parte de la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires.
El organismo instaló una placa oficial de mármol sobre la calle Habana que inmortaliza el lugar con la inscripción: "Esquina Diego Armando Maradona, en homenaje a un símbolo del fútbol argentino y mundial".