Los pisos de madera aportan mucha calidez en el hogar, y además son muy estéticas, pero al momento de limpiarlos podemos llegar a sufrir debido a que no podemos usar cualquier producto para dejarlos impecables.
Cuando la vivienda alberga a una familia numerosa, mascotas o recibe visitas todo el tiempo, el piso de madera puede no solo ensuciarse, sino también llenarse de rayones y marcas.
En la siguiente nota te enseñaremos una simple rutina de prevención, limpieza correcta y un mantenimiento periódico para poder prolongar su vida útil.
¿Cómo cuidar los pisos de madera?
El principal enemigo de la madera no es el calzado en sí, sino las pequeñas partículas de tierra que se adhieren a la suela de los zapatos. Al caminar, estas partículas actúan como una lija que termina rayando el barniz del suelo. Lo mejor es colocar alfombras o felpudos en la entrada de la casa para retener la mayor cantidad de suciedad posible.
Por otro lado, y como hacen muchas familias, se puede emplear una política de descalzarse al entrar a la casa, y usar en su lugar pantuflas o zapatillas de suela blanda.
En cuanto a la limpieza del suelo de madera, lo mejor es evitar las escobas se cerdas duras y cambiarlas por una mopa de microfibra o una aspiradora con cepillo especial para piso de parqué.
El piso de madera no debe limpiarse con agua, ya que puede filtrarse entre las juntas, provocando que las tablas se hinchen o se deformen. La mopa o el paño deben estar bien escurrida antes de limpiar, y posteriormente hay que ventilar muy bien todos los ambientes.
Para la limpieza, se aconseja evitar productos multiusos, ceras siliconadas o limpiadores abrasivos que prometen "brillo instantáneo", ya que suelen crear capas de grasa acumulada que opacan la madera a largo plazo. Se debe optar siempre por jabones de pH neutro específicos para madera o soluciones recomendadas por fabricantes oficiales.




