La historia entre Boca y Marino Hinestroza no terminó de la manera esperada. Cuando todo indicaba que el colombiano se sumaría al plantel de Claudio Úbeda, Vasco Da Gama aceleró y se terminó quedando con los servicios del extremo colombiano.
Tras caerse su pase a Boca, Marino Hinestroza rompió el silencio con una frase que sacudió las redes. Qué dijo el colombiano
La historia entre Boca y Marino Hinestroza no terminó de la manera esperada. Cuando todo indicaba que el colombiano se sumaría al plantel de Claudio Úbeda, Vasco Da Gama aceleró y se terminó quedando con los servicios del extremo colombiano.
Lejos del apretón de manos y la presentación que se esperaba en La Bombonera, el protagonista se posó en el centro de la escena con una frase que retumbó puertas adentro en el mundo Xeneize.
El posteo, que se dio a conocer a través de las redes sociales, dejó al descubierto la desazón de Marino Hinestroza, quien en más de una ocasión había manifestado su deseo de vestir la camiseta de Boca.
Cuando el silencio parecía haberse apoderado de la situación, el extremo colombiano rompió el hermetismo. No lo hizo a través de un representante ni con un frío comunicado de prensa, sino con una reacción cargada de nostalgia.
La chispa se encendió en Instagram. La periodista Yoana Don publicó una historia lamentando que "la novela del verano" no tuviera un final feliz para el club de la Ribera. Lo que nadie esperaba era que el propio Hinestroza recogiera el guante.
"Qué lindo hubiera sido", escribió el futbolista, acompañando el texto con el emoji de una carita llorando. Esas cuatro palabras bastaron para confirmar lo que muchos sospechaban: el jugador no solo estaba al tanto del interés, sino que ya se visualizaba vistiendo la azul y oro.
Para un futbolista profesional, admitir públicamente el deseo por un club que no pudo ficharlo es un gesto de inusual transparencia que revela cuánto pesaba la oportunidad de jugar en La Bombonera.
A pesar del deseo mutuo, la crudeza del mercado financiero terminó por inclinar la balanza. Mientras Juan Román Riquelme y compañía analizaban las formas de pago y los plazos, Vasco da Gama apareció con una agresividad que fue terminante para las negociaciones.
El club brasileño desembolsó 6 millones de dólares para quedarse con el 80% del pase del extremo colombiano y, de esta manera, Boca sigue sin poder sumar caras nuevas en el actual mercado de pases.