En sus primeros años en la Mayor, su figura quedó indefectiblemente vinculada a la de Diego Armando Maradona. La comparación deportiva fue constante y puso el foco en sus diferentes estilos de liderazgo. Fue el propio Maradona, en su época de DT, quien le entregó la cinta por primera vez en un Mundial: el 22 de junio de 2010, con 23 años, fue capitán ante Grecia en Sudáfrica.
El punto de quiebre definitivo llegó tras la Copa América 2011, cuando Alejandro Sabella asumió la conducción técnica. El entrenador viajó personalmente a Europa para comunicarle a Messi que seria el capitán absoluto, convencido de que esa responsabilidad fortalecería su vínculo con el grupo. Desde ese momento, la cinta se volvió una parte inseparable de su figura.
El último partido oficial de Messi siendo capitán de la Selección argentina fue ante España en la final del Mundial 2026.
Aunque su liderazgo reservado tuvo cuestionamientos al principio, con los años su voz ganó terreno. En la Copa América 2019, tras la semifinal ante Brasil, alzó la voz contra el arbitraje y la Conmebol, mostrando una faceta combativa que empezó a convivir con su perfil clásico.
La consolidación total llegó bajo la conducción de Lionel Scaloni. Rodeado de una nueva generación que lo adoptó como referente, Messi combinó experiencia, autoridad y cercanía. Encabezó así la etapa más exitosa en la historia reciente del país: la Copa América 2021, la Finalissima 2022, el Mundial de Qatar 2022 y la Copa América 2024. Su historia con la cinta concluyó en la final del Mundial 2026, cerrando una era completa e inolvidable.