Una jornada que transitaba con normalidad en las inferiores de la Liga Sanrafaelina de Fútbol se transformó de manera drástica en un verdadero escándalo cuando unos de los futbolistas noqueó al árbitro tras ser expulsado.
Una jornada que transitaba con normalidad en las inferiores de la Liga Sanrafaelina de Fútbol se transformó de manera drástica en un verdadero escándalo cuando unos de los futbolistas noqueó al árbitro tras ser expulsado.
El lamentable episodio ocurrió en el marco del encuentro que disputaban Sportivo Ballofet y Sportivo Pedal Club, correspondiente a la octava fecha del torneo de reserva del mencionado departamento mendocino.
De acuerdo con los detalles, el juego transcurrían con la tensión habitual de un clásico regional cuando el árbitro Pablo Sosa decidió amonestar al mediocampista del cuadro local, Luciano Giménez. Segundos más tarde, ante un presunto exceso verbal por parte del jugador, el juez principal optó por mostrarle la tarjeta roja y expulsarlo del campo de juego.
Lejos de acatar la decisión reglamentaria, el futbolista reaccionó de forma desmedida y le propinó un golpe brutal por sorpresa al árbtro.
La violencia del impacto fue tal que, que Sosa quedó inmediatamente inconsciente sobre el terreno de juego, generando desesperación inmediata entre sus colegas y los hinchas presentes en la cancha.
Ante la gravedad del cuadro, el juez debió ser asistido de urgencia por personal médico en el lugar y trasladado de manera preventiva a un centro asistencial cercano, donde se le diagnosticó pérdida de conocimiento antes de recibir el alta médica en horas de la noche.
La brutal agresión no solo empañó el torneo de reserva de San Rafael, sino que obligó a suspender de manera inmediata las acciones de dicho encuentro.
Asimismo, las autoridades de la disciplina decidieron postergar también el partido de primera división que debían afrontar ambos clubes durante la misma jornada, ya que el árbitro agredido integraba la terna arbitral designada como juez de línea para el compromiso principal.
Por su parte, desde el Club Ballofet se publicó un comunicado oficial que despertó el enojo de los hinchas, asegurando que el club "Tomará las medidas necesarias ante un hecho de esta naturaleza".