La Supercopa de España volvió a quedar en manos del Barcelona ya que se impusieron en el clásico frente al Real Madrid por 3 a 2; sin embargo, los jugadores del conjunto blanco manifestaron todo su enojo tras finalizar el partido.
Barcelona le ganó 3-2 al Real Madrid en la Supercopa de España, pero los jugadores siguieron una indicación de Kylian Mbappé y desataron el escándalo
La Supercopa de España volvió a quedar en manos del Barcelona ya que se impusieron en el clásico frente al Real Madrid por 3 a 2; sin embargo, los jugadores del conjunto blanco manifestaron todo su enojo tras finalizar el partido.
De igual manera, el conjunto Culé logró levantar el título y luego se mostraron junto al presidente Joan Laporta tomando champagne en el viaje que los trasladó de Arabia Saudita a España.
En la ceremonia de premiación, primero es el conjunto perdedor el que recibe las medallas de subcampeón. Luego llega el momento en el que realiza el pasillo del campeón para aplaudir al rival mientras se encamina a recibir sus respectivas medallas y la copa.
Sin embargo, Kylian Mbappé expresó su enojo y, mientras los últimos jugadores del Merengue eran premiados, comenzó a pedirles a sus compañeros que abandonaran el campo de juego y se dirigieran a los vestuarios, dejando al Barcelona sin el tradicional pasillo del campeón.
La situación llamó la atención de los jugadores del Blaugrana, aunque nada les impidió continuar con las celebraciones correspondientes.
A Joan Laporta no le gústó nada la actitud que tuvo Kylian Mbappé ya que no representa los valores que el fútbol intenta transmitir, es por eso que expresó ante los medios de comunicación: "Me sorprende que no nos hayan hecho el pasillo".
Y aunque en un principio reflexionó de manera calmada al expresar que "hay que ser generoso y respetuoso también cuando se pierde", luego los chicaneó: "Pero entiendo que debían ser momentos muy jodidos. Debían estar muy jodidos y hubo esa reacción".
Con respecto al análisis del partido, el presidente del Barcelona dijo: "Estábamos jugando muy bien y teníamos el partido muy controlado. Pero sí, es cierto que veía que Real Madrid podía ponernos las cosas difíciles en cualquier contraataque".
"A pesar de eso, teníamos el control del partido y eso me daba cierta tranquilidad. Fuimos muy superiores y podríamos haber ganado por un margen mayor", concluyó Joan Laporta.