Además, se supo que el encuentro entre All Boys y Estudiantes de Caseros será a puertas cerradas y el elenco de Floresta jugará el último partido del año sin el apoyo de su gente.
Los incidentes en Floresta
El origen del episodio se remonta a la tarde del pasado 12 de octubre, en la antesala del choque entre All Boys y Godoy Cruz en el estadio Islas Malvinas. Alrededor de las 18:40, en momentos en que se desplegaban los controles de acceso sobre la intersección de la calle Chivilcoy y la Avenida Álvarez Jonte para acceder a la cabecera local, el simpatizante Federico Ariel Adán intentó traspasar el vallado a pesar de tener vigente un derecho de admisión previo.
A partir de la intervención de las fuerzas de seguridad para impedirle el paso, se desencadenaron agresiones directas contra los uniformados mediante el lanzamiento de elementos contundentes.
La confrontación demandó el accionar conjunto de efectivos de la Policía de la Ciudad y unidades de Orden Urbano para disipar a los agresores, en un operativo que dejó efectivos y civiles con heridas que requirieron derivación médica al Hospital Vélez Sársfield.
Por los hechos acontecidos se labraron actas por presuntas violaciones a los artículos 23, 90, 184 y 238 del Código Penal, vinculados a figuras de resistencia a la autoridad, lesiones y daños. La totalidad de las actuaciones preventivas fueron puestas a disposición de la fiscalía en turno para el avance de la investigación penal.
Un partido con final insólito
El encuentro entre All Boys y Godoy Cuz terminó con un insólito incidente cuando el árbitro cambió un fallo después de que un jugador local le muestre la imagen de la jugada en un teléfono.
Esto fue en medio de una protesta y tumulto que derivó en la sanción a 11 integrantes del equipo local entre jugadores y miembros del cuerpo técnico.