Boca cayó en un partido condicionado por la roja a Bareiro
La secuencia que derivó en la salida de Bareiro comenzó a los 39 minutos de la primera mitad, cuando recibió la primera tarjeta amarilla tras un forcejeo con Gerson. Esta amonestación temprana puso al paraguayo en una situación de riesgo que se materializó apenas unos minutos después.
A los 46 minutos, en una acción de disputa por la posición, el delantero utilizó sus brazos para cubrirse y terminó impactando en el rostro de Christian, quien cayó inmediatamente al suelo.
El árbitro uruguayo Esteban Ostojich - quien fue apuntado por Claudio Úbeda y todo Boca - no dudó en mostrarle la segunda cartulina amarilla y la consecuente roja, interpretando la acción como una conducta antideportiva.
Con un jugador menos el Xeneize no logró hacer pie en Brasil y terminó perdiendo casi sobre el final por el gol de Neyser Villarreal a los 83 minutos; de esta manera el Xeneize quedó con seis puntos y a la espera del enfrentamiento entre Barcelona SC y la Universidad Católica.
Árbitro Esteban Ostojich
El árbitro uruguayo dejó a Boca con 10 jugadores.
Qué dice el reglamento sobre la roja que recibió Boca
El análisis reglamentario posterior indica que la jugada careció de la impetuosidad, agresión o fuerza excesiva necesarias para justificar una sanción de tal magnitud, considerando que el contacto fue producto del movimiento natural del juego.
Desde lo estrictamente reglamentario, se argumenta que la expulsión fue mal aplicada debido a que no se interrumpió una jugada prometedora ni existió una actitud que ameritara la amonestación. La decisión fue calificada como desproporcionada y producto de una mala conceptualización de la falta por parte del juez.
Este error conceptual terminó castigando severamente a un Boca que, hasta ese momento, intentaba disputar el dominio del balón en territorio brasileño y que terminó sufriendo su primera derrota en la Copa Libertadores.