La escena gastronómica nacional recibió una noticia importante tras conocerse la selección de la revista Condé Nast Traveler. Un nuevo restaurante ubicado en Palermo Hollywood logró posicionarse entre las aperturas más destacadas de la temporada. La mención formó parte de la edición número treinta de la Hot List, un resumen anual donde especialistas eligen los proyectos más interesantes del sector en Argentina.
Esta propuesta local comparte el premio con otros destinos de relevancia internacional. Entre los nombres seleccionados figuraron locales como Kabawa en Nueva York o La Perlita en Lima. También aparecieron sitios de alta gama en Asia como Jin Ting Wan en Singapur y el moderno Logy en Taipé. La lista de Condé Nast colocó al país en el centro de las tendencias actuales.
El regreso al bodegón
Caprichito inició sus actividades en octubre de 2025 bajo la gestión de las hermanas Santoro. Las dueñas ganaron fama anteriormente gracias a su trabajo con la pizza, pero en este caso decidieron explorar un concepto distinto. El menú abandonó la tendencia de los platos pequeños para enfocarse en una alimentación abundante y tradicional.
Las opciones de la carta resaltaron por el empleo de carnes, pastas caseras y una gran presencia de quesos. Bajo la mirada del cocinero Emiliano Belardinelli, el lugar rindió un tributo constante a la herencia italiana de la ciudad. Se prepararon recetas clásicas como milanesas a la parmesana, lasaña de ragú cocida con paciencia y el tradicional vitel toné.
Experiencia íntima
La atmósfera del salón fomentó las cenas tranquilas y los encuentros relajados. La iluminación tenue junto a las cortinas que lo separaron de la calle ayudaron a crear un ambiente de club privado. El sitio contó con ochenta y cinco lugares que estuvieron completos cada noche desde su inauguración. La decoración buscó que el comensal sintiera un espacio familiar con ejecución profesional.
El reconocimiento de la prensa extranjera validó el buen momento que atravesó la industria en la región. Los críticos valoraron la autenticidad del ADN ítalo-argentino en cada una de las preparaciones servidas. Caprichito capturó el interés del público porteño al ofrecer un refugio de sabores conocidos. El galardón resaltó la labor de quienes preservaron el legado cultural nacional.






