El conjunto uruguayo tomó la iniciativa, controló las acciones de ataque y generó las mejores ocasiones de gol, obligando a la zaga visitante a intervenir constantemente para sostener la igualdad antes del descanso.
La gran figura de los primeros 45 minutos fue la defensa brasileña, liderada por el arquero Gabriel Delfim y el zaguero Vitão. Delfim evitó la apertura del marcador con una brillante atajada ante un disparo de Facundo Silvera a los 12 minutos, aunque un error suyo en la salida casi le cuesta caro al Galo.
El tramo final mantuvo la misma tónica, con un Torque insistente desde fuera del área y un Atlético Mineiro replegado, cortando el juego con faltas y despejes defensivos. Pese al empuje del equipo local, el marcador no se movió.
El segundo tiempo comenzó accidentado y con avisos en ambas áreas. Atlético Mineiro estrelló un remate en el palo tras un tiro de Reinier a los 6 minutos, pero Montevideo City Torque respondió con firmeza, asumiendo el protagonismo y generando constantes llegadas que obligaron a la defensa visitante a multiplicar sus despejes.
El punto de quiebre llegó a los 29 minutos con la expulsión de Alan Franco en el Galo por doble amonestación. Con un hombre más, los locales volcaron su ataque a través de las variantes desde el banco y la ejecución constante de tiros de esquina para asfixiar al rival en su propio campo.
La paridad se rompió con el tiempo a punto de cumplirse. Kevin Silva puso el 1-0 a los 89 minutos, mientras que Gary Kagelmacher el 2-0 cuando se jugaba el primer minuto de adición. Pese al envión anímico, no hubo tiempo para más.
Con un global de 3-2, Atlético Mineiro eliminó a Montevideo City Torque y será rival de Boca en la final de la Copa Sudamericana.