Tormenta perfecta

Alfredo Berti masterclass y triunfazo de Independiente Rivadavia

Con un acierto constante de Alfredo Berti y una lectura perfecta de los jugadores, Independiente Rivadavia le ganó a un duro Bicho y va.

Alfredo Berti masterclass. El entrenador de Independiente Rivadavia manejó los hilos desde arriba y abajo los suyos interpretaron un plan perfecto. La Lepra le ganó a un durísimo Argentinos Juniors 2 a 1 con un jugador menos y vuelve a meterse en la pelea en ambas tablas. Top.

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Alfredo Berti en modo TEG: una estrategia perfecta.

Alfredo Berti en modo TEG: una estrategia perfecta.

Primer acto: Alfredo Berti y Matías Fernández de enlace

El entrenador entendió que a su equipo le hacía falta un nexo entre los volantes y los delanteros y no le pifió en la elección. Matías Fernández jugó un partido de alto vuelo y ejerció de conector entre Amarfil y Villa. Claro, picante y vertical, fue yunta del colombiano y opción permanente en ofensiva. Como si fuese poco, inventó un golazo para volver a adelantar al equipo tras el 1 a 1 del Bicho.

fernandez 2

Segundo acto: corregir a tiempo el error del planteo inicial

El dibujo de Alfredo Berti tuvo un solo ruido: Nicolás Retamar. El extremo tuvo que trajinar mucho por la derecha y quedó pagando en el retroceso. Ojo, no por sus errores, sino porque pagó caro un puesto que lo dejó expuesto al momento de la transición ataque-defensa.

studer

El DT tomó nota y modificó la pizarra a tiempo. Al complemento, Independiente Rivadavia salió con Mauricio Cardillo en ese lugar, un volante con dinámica que le dio equilibrio a la línea de cinco que completaron Iván Villalba, Sheyko Studer, Leonard Costa y Luciano Gómez.

Tercer acto: el rearmado tras la roja de Leonard Costa

Tras quedar 10 contra 11 por la expulsión al uruguayo, Alfredo Berti reseteó su equipo: 5-3-1 y recambio para tener pierna fresca en una cancha pesada por la lluvia. Bonifacio, Villalba, Osella, Studer, Souto en el bloque defensivo; Cardillo, Bottari y Bucca más Sebastián Villa contra el mundo.

villa

La Lepra bancó casi 35 minutos en desventaja númerica y se defendió cerca de un inquebrantable Ezequiel Centurión. Los cambios le dieron aire y lucidez para el tramo final de un partido con un enorme desgaste físico.

¿Cómo se llama la obra?

Triunfazo de Independiente Rivadavia. Por el rival y su propuesta saludable de intentar siempre jugar, por el contexto de una cancha dura por la cantidad de agua y por quedar en desventaja numérica casi todo el complemento.

La Lepra volvió a ganar y bajó el telón merodeando la clasificación en su zona y cerca de los puestos de Copa Sudamericana. Que se venga Tigre y la Copa Argentina.