En su sexta pasada, registró un tiempo de 1m21s132, acercándose a lo marcado por Pierre Gasly el día anterior. Tras la retirada del coche del mexicano, el argentino volvió a pista con el mismo juego de neumáticos para trabajar el ritmo de carrera, una labor habitualmente reservada para los viernes.
No fue una jornada fácil en el trazado de Hungaroring, el cual presentó extremas dificultades por la la suciedad en pista y los 54 grados en el asfalto. Estas condiciones de calor y poco agarre castigaron a Alpine, un auto que sufre particularmente por el sobrecalentamiento de las gomas traseras.
A 12 minutos del final, el argentino pasó por boxes por un juego de blandos nuevos y se lanzó a buscar un mejor tiempo. En su intento logró su mejor registro de la tanda: 1m20s055, ubicándose en el 14° puesto, justo por detrás de Arvid Lindblad. Aunque intentó una última vuelta rápida, un bloqueo en la primera curva lo obligó a abortar.