El campeón del mundo tenía contrato con Tigres de México hasta fines del 2027 y ya había presionado con su salida no presentándose a la pretemporada y despidiéndose de sus compañeros antes de que existiera un acuerdo real entre las partes. Esta acción causó malestar y hasta el propio futbolista y su familia recibieron amenazas.
"En estos días recibí cientos de amenazas e insultos, no solo dirigidos a nosotros, sino también a mis hijas, y eso tiene un límite", contó sabrina Di Marzo, esposa del delantero.
En ese contexto, y con un deseo manifiesto previo, Correa presionó para poder regresar al fútbol argentino. En las próximas horas, el delantero realizará la revisión médica y firmará su contrato hasta el 2029.