Franco Colapinto completó el primer día de actividad en el GP de Mónaco de Fórmula 1 con altibajos tanto a bordo del Alpine como fuera del circuito callejero más famoso del mundo.
Franco Colapinto completó el primer día de actividad en el GP de Mónaco de Fórmula 1 con altibajos tanto a bordo del Alpine como fuera del circuito callejero más famoso.
Franco Colapinto completó el primer día de actividad en el GP de Mónaco de Fórmula 1 con altibajos tanto a bordo del Alpine como fuera del circuito callejero más famoso del mundo.
“Si miramos el domingo de Imola, estaba haciendo tiempos similares a los de Gasly (Pierre), es la primera vez que tenemos autos tan cerca”, dijo Flavio Briatore, mandamás de Alpine, en referencia al piloto argentino, un respaldo tan importante como esperado después de lo que fue el regreso a la máxima categoría el fin de semana pasado.
Luego, ante la mirada de Jack Doohan, quien pasó a ser piloto de reserva, Colapinto tuvo un desempeño discreto en las prácticas libres ubicándose 19 y 20 en las respectivas sesiones.
El bonarense estuvo más cauto de lo habitual evitando inconvenientes en un circuito tan célebre como complicado porque al ser tan estrecho y cerrado tiene un margen de error casi nulo.
Uno de los highlights de la performance de Colapinto este viernes en Mónaco fue el enojo que provocó y los gestos indisimulables del campeón Max Vertstappen en medio de la FP2.
El neerlandés entendió que Franco le impidió pasar cuando intentaba bajar su tiempo e irónicamente le hizo gestos de aprobación.