Las imágenes de NASCAR son increíbles.
El testimonio de Joey Logano tras los controles médicos: de la preocupación a la ironía
Después de abandonar el habitáculo por sus propios medios y someterse a los chequeos de rigor en el centro médico del infield, Joey Logano transmitió tranquilidad al ponderar la solidez estructural del vehículo de Team Penske.
En contraste con episodios anteriores de vuelco donde la parte superior del chasis había registrado serios deterioros, el piloto destacó la labor de los auxiliares en pista al afirmar: "No puedo agradecer lo suficiente al equipo de seguridad. Hicieron un trabajo increíble para dar vuelta esa cosa. El coche hizo un gran trabajo".
Acto seguido, analizó el contacto previo que desencadenó el descontrol de su vehículo: "Veamos qué pasó aquí. Él está empujando al final aquí. ¿Y después me va a empujar en el tri-óvalo, tal vez? Sí, parece que simplemente recibí un pequeño empujón en el lugar equivocado ahí".
Ese leve desbalance catapultó al coche hacia la parte alta del trazado antes de quedar completamente dado vuelta, una situación límite que el propio piloto repasó apelando a una conocida referencia del cine: "Y después ese momento fue muy de Talladega Nights. Es como, ‘oh no, estoy boca abajo, este no es un buen momento’".
Pese a deslizarse varios metros sobre la chapa, el Ford logró frenar sin recibir impactos secundarios de otros participantes mientras permanecía boca abajo.
El coche de Joey Logano quedó destrozado.
Bandera roja a cinco giros del cierre y 15 pilotos atrapados en la pista
El incidente arrastró consecuencias severas para otros protagonistas del pelotón, destacándose la situación de Riley Herbst, quien protagonizó una de las secuencias más violentas al padecer dos impactos directos contra los paredones perimetrales del óvalo.
La gran cantidad de escombros y coches cruzados requirió un operativo de emergencia exhaustivo para estabilizar el escenario y devolver la unidad de Penske a su posición natural sobre las cuatro ruedas.
El saldo general de la colisión involucró a por lo menos 15 competidores que vieron arruinadas sus posibilidades en el cierre de la jornada. Además de Logano y Herbst, quedaron atrapados en la montonera Carson Hocevar, Austin Cindric, Brad Keselowski, Daniel Suárez, AJ Allmendinger, Chris Buescher, Chase Briscoe, Josh Berry, Erik Jones, Ricky Stenhouse Jr., Alex Bowman, Connor Zilisch y Shane van Gisbergen, completando una de las postales más dramáticas de la temporada de NASCAR Cup en Talladega.