El antecedente que existe es con Diego Armando Maradona. La AFA intentó impulsar el retiro de la casaca 10 en el año 2002, para el Mundial, pero una normativa existente de la FIFA le impidió el cometido. El ente madre del fútbol mundial disponía en ese momento que los dorsales de los seleccionados tenían que estar ordenadas del 1 al 23.
Pese a ello, el presidente de AFA en aquel entonces, Julio Grondona, pidió agregar la casaca 24 para reemplazar la 10. Intentó convencer al al Comité Organizador del Mundial y al mismísimo presidente de la FIFA, Joseph Blatter. Cuando estuvo a punto de lograrlo, días antes de la cita ecuménica el Comité Ejecutivo de la FIFA se opuso a todo y denegó la iniciativa declarando que era prematuro permitir que la Selección argentina alterara la numeración antes del torneo.
La situación en la actualidad sigue siendo la misma: los reglamentos de la FIFA para torneos oficiales y Copas del Mundo exigen que los planteles utilicen una numeración corrida y fija (actualmente va del 1 al 26), donde cada número debe ser asignado a cada uno de los jugadores inscriptos. Una federación puede realizar reconocimientos simbólicos o institucionales a nivel local, pero no puede dejar vacante ningún número obligatorio en la lista de buena fe para un torneo internacional regulado por la FIFA.
Es por eso que el retiro eterno de la camiseta 10 de la Selección argentina no podrá llevarse adelante para venerar a Lionel Messi.