Gimnasia e Instituto, en el Víctor Legrotaglie, protagonizan un partido eléctrico. De ida y vuelta y, sobre todo, con mucha tela para cortar por las decisiones arbitrales del equipo arbitral, encabezado por Luis Lobo Medina.
Gimnasia e Instituto, en el Víctor Legrotaglie, protagonizan un partido eléctrico. De ida y vuelta y, sobre todo, con mucha tela para cortar por las decisiones arbitrales del equipo arbitral, encabezado por Luis Lobo Medina.
El Lobo contó con las primeras situaciones de gol, pero la más clara del partido la tuvo la Gloria desde los 12 pasos cuando el reloj marcaba apenas ocho minutos de juego.
Tras la revisión del VAR, Luis Lobo Medina comunicó que el número 6 del Mensana, Imanol González, amplió el volumen con su mano y que la decisión final era penal para la visita.
Todo el Víctor Legrotaglie se vino abajo contra la decisión del juez principal. Para la tranquilidad de ellos, bajo los tres palos estaba César Rigamonti.
Al igual que en la tanda de penales contra Deportivo Madryn, se hizo enorme y contuvo el disparo (mal pateado por Franco Jara, que le dio despacio y al medio).
Con el empuje de la gente, y en valentonado por el respaldo de su arquero, Gimnasia fue. Un remate que no llevaba mucho peligro fue desviado al córner por Manuel Roffo, en una floja respuesta.
Imanol González ganó en las alturas y cabezaó de pique al suelo. La pelota pegó en el en la rodilla izquierda de Juan Franco y terminó ingresando al arco.
Justo en el momento que los hinchas se unieron en el grito de gol, el jueaz de línea alzó su bandera y provocó, una vez más, el estallido del todo el Víctor Legrotaglie. Que al unísimo comenzó a insultar al Lobo Medina.
¿Qué pasó? Tras el cabezazo del central, el lateral derecho de Gimnasia se encontraba por detrás de la línea del arquero y del último defensor de Instituto. Es por esto que, tras la revisión en el VAR, se confirmó la posición adelantada del 22 del Lobo.