Independiente Rivadavia le ganó por penales a Argentinos Juniors en un partido histórico y Matías Fernández fue uno de los protagonistas con un golazo.
Aún jugando con un hombre de menos, Independiente Rivadavia aumentó la ventaja en Córdoba con un golazo de Matías Fernández, una de las figuras de la final.
Independiente Rivadavia le ganó por penales a Argentinos Juniors en un partido histórico y Matías Fernández fue uno de los protagonistas con un golazo.
El baile de Fernández y Villa quedará en el recuerdo de los hinchas de Independiente Rivadavia.
En el Estadio Monumental Presidente Perón, cancha de Instituto de Córdoba, el conjunto de Alfredo Berti se coronó campeón de la Copa Argentina y pese a estar en ese momento con un hombre de menos por la expulsión de Maximiliano Amarfil, la Lepra logró aumentar la ventaja con un golazo de Fernández, quien luego fue remplazado y terminó festejando con su familia.