A veces, un jugador necesita cambiar de aire para volver a ser feliz con la pelota. Eso fue lo que le pasó a Agustín Martegani, un volante zurdo que la pasó muy mal en Boca y que hoy brilla con todo en el fútbol colombiano.
Tras un año y medio sin continuidad en el Xeneize, donde quedó relegado por Juan Román Riquelme, hoy deslumbra en el fútbol cafetero
A veces, un jugador necesita cambiar de aire para volver a ser feliz con la pelota. Eso fue lo que le pasó a Agustín Martegani, un volante zurdo que la pasó muy mal en Boca y que hoy brilla con todo en el fútbol colombiano.
En su paso por el club de la Ribera, las cosas no salieron como esperaba. La dirigencia comandada por Juan Román Riquelme había pagado una importante suma para comprarle el pase a San Lorenzo. Tuvo algunos buenos momentos al principio, pero después perdió completamente el lugar.
Con la llegada de Fernando Gago y los técnicos que vinieron después, quedó totalmente borrado. Pasó un año y medio sin jugar un solo partido oficial: su último encuentro había sido el 2 de febrero de 2025 contra Aldosivi. En total, apenas sumó 13 partidos y se tuvo que ir por la puerta de atrás.
Con 26 años y la necesidad urgente de volver a jugar, aceptó irse a préstamo por un año al Independiente Medellín de Colombia.
El cambio fue rotundo y rápido. A Martegani apenas le bastaron cuatro partidos (tres como titular) para ganarse los aplausos de los hinchas y el reconocimiento de sus propios compañeros.
Su inteligencia para moverse en la cancha y la claridad para pasar la pelota llamaron la atención de todos. "Agustín es un jugadorazo, hoy hizo un partido extraordinario, nos dio muchísimo", lo elogió su compañero Didier Moreno después de una gran actuación.
En Buenos Aires, el mundo Boca sigue su camino, y Martegani demuestra en Colombia que solo necesitaba confianza y minutos para volver a mostrar su mejor fútbol.