En la primera, el árbitro Miguel Ángel Ortiz Arias amonestó inicialmente a Bellingham, pero tras la revisión del VAR (Daniel Jesús Trujillo Suárez) retiró la amarilla al inglés y se la mostró al argentino, sin considerar la expulsión. En la segunda, no se señaló ni siquiera tarjeta y el VAR no intervino.
Mourinho fue más allá y cuestionó la designación arbitral: criticó que se conociera al colegiado con una semana de antelación, señaló la falta de experiencia internacional de Ortiz Arias (41 años) y afirmó que “el pobre no ha podido con la presión”. También apuntó al historial del árbitro del VAR en partidos del Real Madrid y felicitó irónicamente al Comité Técnico de Árbitros (CTA).
El comunicado del Real Madrid
Poco después, el Real Madrid respaldó a su entrenador con un comunicado oficial titulado “Un pésimo arbitraje decide el derbi”. En él, el club detalló las dos acciones y sostuvo que “ambas decisiones marcaron el encuentro, que se resolvió en la segunda parte a favor del Atlético”.
El texto relata que Ortiz Arias no expulsó al Cuti Romero “pese a que fue a ver la jugada al monitor” ni a Kang-in Lee, y contrasta estas decisiones con la roja posterior a Dean Huijsen por una falta sobre Giuliano Simeone que originó el penal convertido por Grimaldo. Luego Jonathan David amplió la ventaja y Antonio Rüdiger descontó en el tramo final. El resultado dejó al Real Madrid a 6 puntos del Barcelona en LaLiga.
El CTA, por su parte, explicó que la llamada del VAR en la jugada de Cuti Romero fue por confusión de identidad y no por posible tarjeta roja. La polémica ya genera debate en el fútbol español, con Mourinho reclamando “igualdad de circunstancias” y el Atlético celebrando un triunfo muy importante en el inicio de la temporada.