En cuanto al tiempo logrado, esperaba tener uno mejor: "Fue durísimo. La verdad que vine a buscar otra cosa, pero el viento en contra molestó mucho y me fui cayendo. Rescato no haber abandonado.
Mejoré el tiempo que hice hace dos años, cuando marqué 2 horas 18 minutos. Mejoré el tiempo que hice hace dos años, cuando marqué 2 horas 18 minutos.
En cuanto a las características del circuito de la Maratón, destacó: "Es duro Buenos Aires, la humedad. El viento en contra me mató".
Además, puso en valor el apoyo de la gente en los kilómetros finales: "La semana pasada corrí en Alemania y tuve un abandono en el kilómetro 22. Quería sacarme la espina, y Buenos Aires tiene algo muy especial. El apoyo de la gente me sostuvo en los últimos kilómetros porque no daba más".
Ignacio Erario junto a su esposa Nadia y su pequeño hijo.
Ignacio Erario reveló que casi se bajó a último momento
"Estuve dos semanas afuera de casa. No estaba como para correr, estaba enfermo mi hijo, estuvo con fiebre. Casi me bajo a último momento", explicó luego de cruzar la meta.
Fue ahí que se refirió a su esposa quien cumple un rol fundamental para que pueda continuar sumando kilómetos: "Me banca mi mujer Nadia, que si no fuese por ella no podía estar acá".
"Voy a seguir soñando para ir a Beijing. Mi año está terminado para mí, creo que cumplí con lo que tenía que hacer. Ya no puedo pedir más", concluyó Ignacio Erario frente a una nueva epopeya.