La gente del Atleti ya venía cansada por la falta de compromiso público que mostraba el jugador en los últimos meses. Con las cenizas de su camiseta grabadas en video, queda claro que la historia de Julián Álvarez en Madrid está cerca de ser terminada.
Sin embargo, la salida no será para nada fácil. En los despachos del Atlético de Madrid la postura es de máxima firmeza. El ex River tiene contrato firmado hasta 2030, por lo que la dirigencia no piensa regalarlo: el club que lo quiera va a tener que poner los 500 millones de euros de su cláusula de rescisión.
Más allá de la transferencia, todo podría terminar en escándalo. Ante el conocido interés del equipo catalán por quedarse con el punta, el Atlético de Madrid analiza seriamente presentar una denuncia formal contra el FC Barcelona ante la FIFA por presunto hostigamiento e inducir al jugador a romper su contrato.
Real Madrid, al acecho
Por ahí, aparece el Real Madrid como la otra alternativa si el conjunto presidido por Joan Laporta no consigue convencer al Atlético de vender al futbolista por un precio muy inferior a esos 500 millones de cláusula de rescisión.
Así lo ha manifestado Florentino Pérez, el presidente del Merengue, quien comunicó que haría un esfuerzo para contar con el delantero de la Selección argentina. ¿Cómo terminará esta novela?