Hablar de Boca Juniors es sinónimo de hablar de Juan Román Riquelme. El actual presidente, y máximo ídolo en la historia de la institución, fue protagonista de un emotivo video con el que la institución celebró su 120º aniversario de vida.
Juan Román Riquelme, actual presidente y máximo ídolo de la historia del Xeneize, protagonizó un video en el que habló de su amor por el club
Hablar de Boca Juniors es sinónimo de hablar de Juan Román Riquelme. El actual presidente, y máximo ídolo en la historia de la institución, fue protagonista de un emotivo video con el que la institución celebró su 120º aniversario de vida.
El mandamás enfrentó las cámaras de El canal de Boca. En un video, que dura poco menos de diez minutos, el 10 hizo un repaso de sus sentimiento por los colores, sus referentes de niño y lo que significó para él defender la camiseta del club de sus amores.
Para comenzar, Riquelme contó cómo se hizo hincha de Boca: "No tuve mucha chance de elegir. Mi papá me hizo hincha de Boca, igual que toda mi familia. Después es una cosa rara, ser hincha de un club de fútbol que uno elige de chico. Uno es hincha de Boca y va a morir siendo hincha de Boca".
Sobre el máximo ídolo de su infancia, no dudó: “Todos queríamos ser Diego Maradona. Como hincha admiraba al Beto Márcico y al Manteca Martínez. En mi época, sin dudas, Maradona es lo más grande que vi jugando al fútbol, y como hincha de Boca, mucha admiración al Beto, y cuando volvió de Francia, fue una novela hermosa".
En cuanto al amor que le brindan los hinchas, contó: "Yo no pensaba que ser futbolista sea tan lindo. Después cuando fue pasando el tiempo y recibí tanto cariño, dije esto no es normal. Hay cosas que pasaron la línea, hay gente que no puede tener un hijo y le pone Román al perro. Son cosas que no puedo creer, es demasiado para mí. El hincha me regaló mucho más de lo que yo le puedo dar”.
Para finalizar con su relato, Riquelme expresó todo su amor por Boca: "No sé si me emociona o qué, pero es mi vida. Mi vida es Boca. Esa es la verdad. Y creo que hace dos años, el día de la despedida (en la Bombonera) lo dije: Boca puede vivir sin Riquelme, yo no. Es así. Mi familia lo sabe y mis hijos lo saben. Viví cosas que no voy a vivir ni tampoco a sentir. Fui un afortunado”.